- Clase o tipo de tratamiento
Tratamiento que actúa sobre el sistema inmunológico. Es un anticuerpo monoclonal anti-CD20, dirigido a un tipo de células de defensa llamadas linfocitos B.
En Esclerosis Múltiple, su uso suele considerarse fuera de indicación formal —off-label— y puede ser indicado en situaciones particulares por algunos equipos de neurología, según el caso clínico, la disponibilidad institucional y las condiciones de acceso. MSIF lo describe como un tratamiento modificador usado off-label para EM en determinados contextos.
- Cómo actúa
El rituximab se une a una proteína llamada CD20, presente en determinados linfocitos B. Estas células forman parte del sistema inmunológico y pueden participar en procesos inflamatorios relacionados con la Esclerosis Múltiple.
Al actuar sobre esos linfocitos B, el tratamiento busca reducir su participación en la inflamación y disminuir la actividad de la enfermedad, según la situación de cada persona.
Los tratamientos modificadores de la enfermedad no curan la EM, pero pueden ayudar a reducir empujes, nuevas lesiones y actividad inflamatoria. En el caso de rituximab, su uso en EM debe entenderse como una indicación individual y fuera de indicación formal.
- Para quién puede considerarse
Puede considerarse en situaciones particulares, según el tipo de EM, la actividad clínica, los hallazgos en resonancia, tratamientos previos, edad, otras enfermedades, antecedentes de infecciones, vacunas, planificación familiar, disponibilidad institucional y condiciones de acceso.
No es una opción adecuada para todas las personas. La decisión debe tomarla el equipo de neurología junto con la persona, valorando beneficios, riesgos, controles necesarios y alternativas disponibles.
- Forma de administración
El rituximab se administra en una institución de salud, mediante infusión intravenosa y con supervisión del equipo médico.
No es un tratamiento para autoadministrarse en domicilio.
Antes de cada administración, el equipo de salud puede indicar medicación previa para reducir el riesgo de reacciones durante o después de la infusión. También puede requerirse un tiempo de observación posterior, según el protocolo del prestador y la situación de cada persona.
- Conservación
- Conservar según indicación del envase/prestador.
- Frecuencia
La frecuencia y el esquema de administración pueden variar según el criterio del equipo de neurología, el protocolo de la institución y la situación clínica de cada persona.
Es importante concurrir a los controles y a las infusiones programadas, y avisar si aparecen fiebre, infecciones u otros síntomas antes de la fecha prevista.
- Controles necesarios
Antes de iniciar y durante el tratamiento, el equipo de salud puede solicitar controles clínicos, análisis de sangre y estudios específicos para valorar seguridad y seguimiento.
Estos controles pueden incluir hemograma, función hepática, función renal, inmunoglobulinas, evaluación de infecciones, hepatitis B, hepatitis C, VIH, revisión del esquema de vacunación, controles clínicos, resonancias magnéticas y otros estudios según la situación de cada persona.
También es importante avisar si aparecen infecciones frecuentes, fiebre, tos persistente, dificultad para respirar, lesiones en piel, cambios neurológicos nuevos o cualquier síntoma intenso o preocupante.
- Aspectos de seguridad
Como todos los medicamentos, el rituximab puede tener efectos adversos. Algunas personas pueden presentar reacciones durante o después de la infusión, como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, picazón, erupción en la piel, náuseas, cansancio, presión baja, dificultad para respirar o sensación de malestar.
También puede aumentar el riesgo de infecciones. Por eso es importante avisar al equipo de salud si hay fiebre, infección activa, infecciones repetidas o síntomas respiratorios antes de recibir una infusión.
La información oficial sobre rituximab advierte sobre riesgos poco frecuentes pero importantes, como reactivación de hepatitis B, infecciones graves, reacciones intensas durante la infusión y otros eventos que requieren seguimiento médico.
No suspendas ni modifiques el tratamiento por cuenta propia. Si existe un motivo para interrumpirlo o retrasarlo, debe conversarse con el equipo de neurología.
- Vacunas
Antes de iniciar rituximab, conviene revisar el esquema de vacunación con el equipo de neurología o el prestador de salud.
Como este tratamiento actúa sobre células del sistema inmunológico, algunas vacunas pueden ser recomendadas antes de iniciar y otras pueden no ser aconsejables durante ciertos períodos del tratamiento. Además, la respuesta a algunas vacunas puede ser menor mientras el tratamiento está actuando sobre los linfocitos B.
No conviene iniciar, suspender ni modificar vacunas por cuenta propia. El momento de vacunación debe coordinarse con el equipo tratante.
- Embarazo y planificación familiar
Si estás buscando embarazo, podrías buscarlo más adelante o existe posibilidad de embarazo, es importante hablarlo antes de iniciar o continuar este tratamiento.
La información oficial sobre rituximab indica que, por su permanencia en el organismo y sus efectos sobre linfocitos B, se debe utilizar anticoncepción eficaz durante el tratamiento y durante un período posterior a la última dosis. Ese plazo debe ser definido por el equipo tratante según la situación clínica y la información del medicamento utilizado.
Si ocurre un embarazo durante el tratamiento o poco tiempo después, es importante contactar al equipo de neurología lo antes posible. También conviene conversar sobre lactancia y sobre posibles consideraciones de vacunación en el bebé si hubo exposición durante el embarazo.
No suspendas ni modifiques el tratamiento por cuenta propia. La planificación de embarazo, suspensión o cambio de tratamiento debe hacerse siempre en acuerdo con el equipo de neurología.
- Qué conversar con el equipo de neurología
¿Por qué este tratamiento podría ser una opción para mí?
¿Por qué se considera en mi situación si no tiene cobertura FNR para EM?
¿Qué significa que sea un uso fuera de indicación formal u off-label?
¿Qué beneficios se esperan en mi caso?
¿Qué alternativas existen?
¿Cómo se administra?
¿Dónde se realiza la infusión?
¿Cada cuánto se administra?
¿Necesito medicación previa antes de la infusión?
¿Qué controles necesito antes de empezar?
¿Qué controles necesito durante el tratamiento?
¿Necesito estudios para hepatitis B, hepatitis C, VIH u otras infecciones?
¿Necesito revisar vacunas antes de iniciar?
¿Qué efectos adversos debo conocer?
¿Qué síntomas deberían hacerme consultar de inmediato?
¿Qué hago si tengo fiebre o una infección cerca de la fecha de infusión?
¿Qué cuidados necesito si existe posibilidad de embarazo?
¿Qué método anticonceptivo se recomienda en mi caso?
¿Cuánto tiempo debo esperar para buscar embarazo después del tratamiento?
¿Qué pasa si ocurre un embarazo durante el tratamiento?
¿Cómo se gestiona el acceso en mi institución o prestador?
- Cómo se accede en Uruguay
Actualmente, el rituximab no figura dentro de los tratamientos para Esclerosis Múltiple con cobertura del Fondo Nacional de Recursos.
Puede ser considerado en situaciones particulares por algunos equipos de neurología, generalmente como uso fuera de indicación formal —off-label—, según el caso clínico, la disponibilidad institucional y las condiciones de acceso.
Que este tratamiento figure en BrújulaEM no significa que tenga cobertura automática ni disponibilidad asegurada.
La indicación debe ser individual y evaluada por el equipo tratante.
La elección del tratamiento es individual y debe realizarse junto con el equipo de neurología. Esta información no reemplaza la consulta médica.